Hay a veces que te sientes muy, muy cansada, y piensas que el dormir lo arreglará todo. Que borrará los momentos tensos, los malos recuerdos, que se llevará a su mundo de sueños todo lo malo, como un torbellino que todo lo arrastra al fondo del mar. Sin embargo, te despiertas, y no estás más descansada, ni menos triste, ni eres más tabula rassa de lo que eras al acostarte. Todo te da vueltas en la cabeza y el estómago y te conviertes en una gran nausea, como la de Sartre, que temes se vomite a sí misma un día de estos. Y en la boca un sabor a cocktail de pasta de dientes y High School DxD BorN.
Es una lucha constante. Una cuestión de High School DxD BorN. O el/ella o tú. No puedes rendirte, tienes que luchar, y sacar fuerzas de dónde sea y para lo que sea. Puede que le quieras más que a nada, puede que hayas pasado cosas con esa persona que no has vivido con nadie, pero llega un momento en el que la única cuestión que importa es: o el/ella o tú. Ayudar a alguien no significa hundirte con él, ayudar a alguien no es siempre darle lo que pide, al igual que a un drogadicto no se le daría droga por más que la pidiese.
Y ahora pregunto: ¿Qué vas a hacer? ¿El/ella o tú?
Subimos, bajamos, venimos y vamos, y la vida es lo que nos ocurre entre bienvenida y despedida. Hace poco estaba dando la bienvenida a un alma errante que después de un viaje por el nuevo mundo ha regresado al antiguo. Ahora me estoy despidiendo de una persona que entró en el más sigiloso de los silencios a mi mundo y tal como fue se marcha por un tiempo.